El estratega brasileño nunca ha sufrido tres derrotas seguidas al frente del América en la Liga MX, y este fin de semana corre el riesgo de romper ese récord en Querétaro.
Desde la llegada de André Jardine al América en el verano de 2023, las Águilas no han encadenado tres derrotas consecutivas en ninguna competición de Liga MX. Este escenario podría cambiar este fin de semana durante su visita a Querétaro, donde el técnico brasileño se enfrenta a la posibilidad de registrar su peor racha al mando del equipo.
Jardine está cursando su sexto torneo con América, un período en el que ya ha superado el centenar de partidos entre Liga y Liguilla. Su racha más desfavorable hasta la fecha se registró en el Apertura 2024, cuando cayó ante Puebla y Cruz Azul en las jornadas 5 y 6, respectivamente. Aquel doble tropiezo no se extendió a una racha mayor, ya que en la fecha 7 el técnico evitó la tercera derrota consecutiva gracias al triunfo en el Clásico Nacional contra Chivas, con una solitaria anotación del defensor Ramón Juárez.
Actualmente, esa marca negativa ha sido igualada. Las derrotas frente a Tigres y FC Juárez han dejado a las Águilas al borde de un precedente inédito desde la llegada del entrenador brasileño. El enfrentamiento contra Querétaro definirá si América se sumerge en su peor crisis deportiva de la era Jardine. Una tercera derrota consecutiva confirmaría el momento más complicado del técnico en Coapa y activaría las alarmas de cara a la recta final del semestre, en la que el club también aspira a competir en Concacaf.
A pesar de esta situación, la directiva azulcrema mantiene la serenidad. Internamente, no consideran que el equipo esté pasando por una crisis y confían en que el plantel reaccionará para volver a luchar por los objetivos del semestre, tanto en el torneo local como en el ámbito internacional.
Santiago Baños, presidente deportivo del club, ofreció su respaldo al equipo en conferencia de prensa y recordó la capacidad de América para reponerse en momentos adversos.
“Ya vivimos una situación parecida durante el tricampeonato. Clasificamos en octavo lugar; sabemos cómo superar estos baches. Estamos tranquilos; si la Liguilla fuera mañana, estaríamos un poco más preocupados. Tenemos muchos puntos por disputar, estamos a solo dos de distancia. Con la mira puesta en la Concachampions”, afirmó el directivo.
Con ese respaldo, las Águilas llegan a Querétaro con la imperiosa necesidad de evitar que la historia registre la primera racha de tres derrotas consecutivas bajo el mando de Jardine.